La filosofía de la acción política

 

 

 

Juan Perón sintetizó las aspiraciones del hombre nuevo del justicialismo en una doctrina popular que el pueblo tomó como propia y llevó como bandera durante 60 años de lucha anticolonialista

 

Ese camino tiende a trastocar las bases mismas de la sociedad porque cambia los conceptos de calificación -creando un nuevo criterio de valorización- y por ende cambia el reparto de los bienes sociales e individuales; cambia las aspiraciones de la época, las perspectivas del desenvolvimiento ulterior de la colectividad. Es una revolución social.

 

Desconocemos las caraterísticas que irán tomando las transformaciones institucionales porque deberán ser producidas por el conjunto del pueblo, pero la forma de construir y ejercer nuestro poder político hacia esos objetivos llevará implícita la nueva visión filosófica sobre la vida y el hombre.

 

Por eso en su desarrollo tiende a diferenciarse de las filosofías de acción política de las ideologías a las que se enfrenta y debe superar.

 

 

 

 

Filosofía de la acción netamente liberal:

 

Entiende que la acción de gobierno debe prescindir de toda intervención

en las actividades sociales, económicas y políticas del pueblo.

 

Consecuencias:

 

Anarquía en lo político

Capitalismo nacional o internacional en lo económico

Explotación del hombre por el hombre en lo social.

 

 

 

 

Filosofía de la acción netamente antiliberal

 

El gobierno debe asumir la dirección total de las actividades

políticas, económicas y sociales del pueblo.

 

Consecuencias:

 

Dictadura en lo político.

Intervencionismo en lo económico.

Explotación del hombre por el Estado en lo social.

 

 

 

 

Filosofía justicialista

 

No es de abstención total,  ni de intervención total, sino de conducción

de las actividades sociales, económicas y políticas del pueblo.

 

Consecuencias:

 

En lo político: régimen de libertad en función social.

En lo económico: Como economía social.

En lo social: dignificación del hombre y del pueblo.

 

El gobierno, según nuestra doctrina, es, en síntesis, gobierno de conducción.

La conducción como tal importa toda una filosofía de la acción.

 

 

 

 

Fundación Villa Manuelita